lunes, 5 de marzo de 2012
El Perdón
¿Como empezar a romper esa barrera entre lo lógico y lo irracional?
¿Como despegar de ti ese trozo de sentimiento que se pega a tu corazón como una lapa, como una sanguijuela, que poco a poco te va consumiendo por dentro?
¿¿¿Sería fácil hacer la vista a un lado, hacer caso omiso a esos sentimientos, al dolor, a la ira acumulada después de tantos años sin una explicación, sin un porque???
Tal vez sea posible perdonar desde lo más profundo del corazón, sin guardar ni un ápice de rencor, no lo se, para mí no es fácil en este preciso momento, pero si todos merecemos un perdón en algún momento de nuestras vidas,también estamos obligados a perdonar en algún momento, no?
Ojala todo fuera tan fácil como cuando se es pequeño, no tenemos ira, hasta que la aprendemos, no sentimos rencor, hasta que nos hacen daño, no tenemos sentimiento de culpa, hasta que un día alguien te señala como culpable...
Para poder recibir un perdón debe haber una comunicación entre las personas afectadas, tener conocimiento de cual a sido la causa de ese "daño" hecho, y encontrar dentro de nosotros mismo el entendimiento de esa causa, los motivos, el detonante...
Una Madre siempre perdona, sea cual sea el motivo, sea cual sea el "daño" hecho...
Un hijo hacia una madre ya cambia... el hijo necesita ver dentro de si mismo el "daño" curado, los motivos entendibles, y el detonante razonable...
Con los amigos pasa exactamente igual.
La base de todo es la comunicación, escuchar, entender, razonar, comprender y ponerte en la piel de la otra persona.
Si queremos ser felices...y hay alguien a quien debemos perdonar...o necesitamos el perdón de alguien...y no lo encontramos...dudo mucho que podamos ser felices...
Asi que...haciendo esta reflexión...a partir de hoy...estoy dispuesta a abrir las puertas del perdón y prepararme para recibir a la felicidad.
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2 comentarios:
Sinceramente, me recuerdas a mi en ciertos momentos.
A veces, hace falta perdonar sin tener que ver el motivo ni nada, simplemente se necesita hacerlo quizás por la persona que sea, o por lo que has vivido con ella. Desde mi experiencia con el rencor y la ira, lo único que puedo opinar de ello es que se puede sufrir mucho con eso, a veces bastante, pero la mayoría de estas te hace un favor en realidad, porque gracias a esa ira o ese rencor que a veces se convierte en miedo pues te puede hacer crecer como persona y se puede dar la vuelta a la tortilla, y entonces convertirlo en algo bueno al fin.
Así que, estoy de acuerdo con tu reflexión, abre esas puertas y que te llegue la felicidad del mundo.
:)
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